Los grandes amores se demuestran con los pequeños detalles, que no son tan pequeños, por otra parte. La música habla cuando el amor es tan grande que no se puede expresar con palabras. Y yo escucho tus palabras a través de la música. No te vayas. No me dejes sola en este mundo que aún se resiste a vivir con Amor en mayúsculas. Te quiero tanto que se me desborda el corazón, me late a mil por hora. Tengo mariposas en el estómago. A veces me emocionas tanto que lloro hasta por la calle. No de tristeza, de alegría. Es tan grande lo que siento que doy gracias a cada instante. No sé si estoy dándote tanto como tú a mí. Pero te aseguro que tengo tanto amor que darte... Te amo. Buenas noches. Gracias por estar ahí siempre.
Un lugar seguro donde expresar y compartir lo que siento y mis energías con vosotros, en Amor y Luz.
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martes, 8 de abril de 2014
jueves, 9 de febrero de 2012
Silencio...
En el Silencio nos reconciliamos con nosotros mismos, aprendemos a reconocernos, a amarnos. Descubrimos nuestra Luz interior. En compañía de otro, nos hablamos con miradas, sonrisas, lágrimas, caricias... En el silencio escuchamos el latido de la Tierra. Nuestro latido. Los dos unidos en uno solo.
Un abrazo.
Un abrazo.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Ternura...
Esta noche es una de esas típicas de invierno con un frío que invita a envolverse en una manta o dejarse arrullar por un abrazo de alguien querido. Por el momento, me conformo con poner el pijama a calentar en la calefacción antes de irme a dormir, mientras me tomo un vaso de leche bien caliente con cacao. Lo del abrazo parece que se hace de rogar.
No está de moda la ternura en la mayoría de la gente, aunque últimamente estoy viendo algún que otro anuncio en televisión que la tiene como tema principal.
Parece que la tan necesitada ternura no goza de la predilección de muchos, que piensan de ella que no merece la pena, y que a estas alturas no hay que dejarse llevar por ella y manifestarla a otra persona.
Pero yo me considero una gran defensora de la ternura. Es parte integrante del equipo del Amor. Sin la ternura, el Amor sería más frío. Alguien a quien ames, por muy rudo que parezca, siempre te provocará ternura en algún momento. Si no lo hace, plantéate qué estás sintiendo.
A veces me pone triste que dentro del corazón de las personas no quepa la ternura, aunque pase fugazmente de vez en cuando. Parece que lo que "está de moda" es la rudeza, el dramatismo de las historias que contamos o nos cuentan. Los tiernos nos retiramos al exilio, sin recibir en nuestros corazones un pedacito de bizcocho tierno, o, lo que es peor, después de haber paladeado una miguita que nos supo a gloria, y haber escuchado que el resto del dulce no nos corresponde, aunque hayamos sido la inspiración de la receta.
Para no acabar el post de una manera tan triste, deciros que este mundo necesita la ternura que albergamos en el corazón. Que es un sentimiento muy grande y muy hermoso, del que no tenemos que avergonzarnos ni temerlo. Por favor, dejáos llevar por la ternura. No duele, no es cursi. Hace que la vida sea más hermosa. Hace que los sentimientos sean limpios, frescos, y que las personas se manifiesten el Amor de verdad.
¡VIVA LA TERNURA! Dale una oportunidad, al fin y al cabo, a la postre es lo que termina mereciendo la pena de verdad...
No está de moda la ternura en la mayoría de la gente, aunque últimamente estoy viendo algún que otro anuncio en televisión que la tiene como tema principal.
Parece que la tan necesitada ternura no goza de la predilección de muchos, que piensan de ella que no merece la pena, y que a estas alturas no hay que dejarse llevar por ella y manifestarla a otra persona.
Pero yo me considero una gran defensora de la ternura. Es parte integrante del equipo del Amor. Sin la ternura, el Amor sería más frío. Alguien a quien ames, por muy rudo que parezca, siempre te provocará ternura en algún momento. Si no lo hace, plantéate qué estás sintiendo.
A veces me pone triste que dentro del corazón de las personas no quepa la ternura, aunque pase fugazmente de vez en cuando. Parece que lo que "está de moda" es la rudeza, el dramatismo de las historias que contamos o nos cuentan. Los tiernos nos retiramos al exilio, sin recibir en nuestros corazones un pedacito de bizcocho tierno, o, lo que es peor, después de haber paladeado una miguita que nos supo a gloria, y haber escuchado que el resto del dulce no nos corresponde, aunque hayamos sido la inspiración de la receta.
Para no acabar el post de una manera tan triste, deciros que este mundo necesita la ternura que albergamos en el corazón. Que es un sentimiento muy grande y muy hermoso, del que no tenemos que avergonzarnos ni temerlo. Por favor, dejáos llevar por la ternura. No duele, no es cursi. Hace que la vida sea más hermosa. Hace que los sentimientos sean limpios, frescos, y que las personas se manifiesten el Amor de verdad.
¡VIVA LA TERNURA! Dale una oportunidad, al fin y al cabo, a la postre es lo que termina mereciendo la pena de verdad...
sábado, 26 de noviembre de 2011
Resistencia al cambio
Estamos viviendo un tiempo extraordinario de cambio colectivo en nuestro planeta. Todos y cada uno de nosotros estamos comenzando a vivir con el corazón, a dar importancia plena al Amor en mayúsculas. Al principio, nos desconcertamos, no sabemos lo que nos ocurre: lo que antes nos satisfacía y nos cobijaba, nos llena de aburrimiento, y queremos vivir lo que nuestro instinto nos pide.
Cada vez tenemos más urgencia de que ocurran estos cambios, y de repente, un día, nos damos cuenta de que está en nuestras manos el llevar a cabo estas transformaciones dentro de nuestras vidas, porque si no, vamos a sufrir un dolor innecesario, pensando que estamos mejor y más a gusto nadando en nuestro propio fango cotidiano, y nos contamos excusas y mentiras disfrazadas de verdad para no vivir como realmente nos merecemos.
Entonces, surge la resistencia al cambio, mezclada con la sensación de urgencia para vivir la vida que nos merecemos, y estamos desconcertados un tiempo, hasta que decidimos decirle adiós al dolor que nos atenaza a diario.
Decidimos entonces darnos una oportunidad y dejarnos llevar por la ternura, la pasión, el Amor, la Vida, la Luz. Decidimos subirnos al tren y despojarnos de las expectativas antiguas de sufrimiento, y decir que sí al corazón, al instinto, porque es más fácil levantarse cada día con la esperanza de que, al fín, estamos experimentando lo que vinimos a vivir a esta Tierra: el Amor a caricia limpia, a sonrisa limpia. Con valentía, con ilusión. Con paciencia, con amor, sin miedo a vivir. No te exijo nada. Sólo sé feliz. Vive. No te pido nada más...
Cada vez tenemos más urgencia de que ocurran estos cambios, y de repente, un día, nos damos cuenta de que está en nuestras manos el llevar a cabo estas transformaciones dentro de nuestras vidas, porque si no, vamos a sufrir un dolor innecesario, pensando que estamos mejor y más a gusto nadando en nuestro propio fango cotidiano, y nos contamos excusas y mentiras disfrazadas de verdad para no vivir como realmente nos merecemos.
Entonces, surge la resistencia al cambio, mezclada con la sensación de urgencia para vivir la vida que nos merecemos, y estamos desconcertados un tiempo, hasta que decidimos decirle adiós al dolor que nos atenaza a diario.
Decidimos entonces darnos una oportunidad y dejarnos llevar por la ternura, la pasión, el Amor, la Vida, la Luz. Decidimos subirnos al tren y despojarnos de las expectativas antiguas de sufrimiento, y decir que sí al corazón, al instinto, porque es más fácil levantarse cada día con la esperanza de que, al fín, estamos experimentando lo que vinimos a vivir a esta Tierra: el Amor a caricia limpia, a sonrisa limpia. Con valentía, con ilusión. Con paciencia, con amor, sin miedo a vivir. No te exijo nada. Sólo sé feliz. Vive. No te pido nada más...
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Parejas...
Estaba pensando sobre qué tema escribir hoy y llevo unos días dándole vueltas a la cabeza a las relaciones de pareja de hoy en día. Se puede decir, como ferviente amante del Amor con mayúsculas, que soy un detector de personas que se aman verdaderamente: no me refiero a aquéllos que se besan, o se acarician en público, sino a los que se besan con la mirada, los que llevan en su ser la esencia del otro ser aunque no esté a su lado, los que se acarician con las palabras, los que no las necesitan para decirse lo que sienten. Los que no tienen vergüenza de sus sentimientos; los que se unen en uno siendo seres completos, hallando en el otro a su compañero, y no a la mitad de cualquier fruta.
Los que se aman primero a sí mismos, conociendo incluso su lado oscuro, y después se atreven a entregarse al Amor, con lo que descubren que ya no tienen que buscar más porque en el fondo saben que su pareja "ideal" está ahí mismo, y aparecerá cuando realmente estén preparados.
Es lo que yo anhelo, y lo que siento en mi corazón. Pero, por desgracia, sigue habiendo muchas personas en el mundo aferrados a alguien por quien ya no sienten nada, o nunca lo han sentido; sigue habiendo gente que piensa que el Amor realmente no importa cuando nos unimos a alguien, que hay otras cosas que importan más: el dinero, la estabilidad, la costumbre, el "respeto", la familia (esto me suena a mafia), los hijos (ay!, qué equivocados están al ponerlos como escudo), el egoísmo, el pensar que, ya que están en esa situación, "¿por qué cambiar ya de pareja?, ya sufro yo en silencio, enamorado de otra persona, y soñando en lo que pudo haber sido y no fue".
Queridos, es mejor asumir las vivencias, quedarnos con los buenos momentos, y lo aprendido de los menos buenos, y ser valientes de quedarnos en soledad voluntaria con nosotros mismos un tiempo, para darnos la oportunidad de conocernos, aceptarnos y amarnos a nosotros mismos, y descubrir que el Amor es Todo, el Amor rodea el mundo, y que nos baña a cada instante. Y entonces... surge el milagro.
¿Y tú, Amas?
Los que se aman primero a sí mismos, conociendo incluso su lado oscuro, y después se atreven a entregarse al Amor, con lo que descubren que ya no tienen que buscar más porque en el fondo saben que su pareja "ideal" está ahí mismo, y aparecerá cuando realmente estén preparados.
Es lo que yo anhelo, y lo que siento en mi corazón. Pero, por desgracia, sigue habiendo muchas personas en el mundo aferrados a alguien por quien ya no sienten nada, o nunca lo han sentido; sigue habiendo gente que piensa que el Amor realmente no importa cuando nos unimos a alguien, que hay otras cosas que importan más: el dinero, la estabilidad, la costumbre, el "respeto", la familia (esto me suena a mafia), los hijos (ay!, qué equivocados están al ponerlos como escudo), el egoísmo, el pensar que, ya que están en esa situación, "¿por qué cambiar ya de pareja?, ya sufro yo en silencio, enamorado de otra persona, y soñando en lo que pudo haber sido y no fue".
Queridos, es mejor asumir las vivencias, quedarnos con los buenos momentos, y lo aprendido de los menos buenos, y ser valientes de quedarnos en soledad voluntaria con nosotros mismos un tiempo, para darnos la oportunidad de conocernos, aceptarnos y amarnos a nosotros mismos, y descubrir que el Amor es Todo, el Amor rodea el mundo, y que nos baña a cada instante. Y entonces... surge el milagro.
¿Y tú, Amas?
jueves, 3 de diciembre de 2009
Sentir...
Aquí estoy aún a las 2 y pico de la mañana, sin poder dormir, dándole vueltas a los sentimientos que andan por mi corazón, haciéndome suspirar a cada momento.
Hacía tiempo que no sentía todas estas cosas a la vez en mi interior. Y todo porque todos los lunes veo a una persona un ratito por la mañana, que hace que mi corazón dé un vuelco, que cuando me sonríe y me guiña un ojo, se me ponga la carne de gallina. Que hace que titubee al hablar, que diga tonterías, cuando quiero decir otra cosa.
Y encima, ahora, mientras escribo esto, pienso, que tú, que sabes quien eres, o quizá lo sospeches, puedas llegar a leer esto, y ¡madre mía!, no sé qué puedas pensar.
Qué bonito volver a sentir todo esto. Que por un ratito de lunes, me alegres toda la semana. Que cada vez que cierro los ojos, veo tu cara de hombre-niño, que me sonríes, me coges de la mano, y me dices "guapa", de una manera que...
Gracias por estos momentos nuestros, solo nuestros, que quizá algún día... porqué no...
Gracias niño.
Hacía tiempo que no sentía todas estas cosas a la vez en mi interior. Y todo porque todos los lunes veo a una persona un ratito por la mañana, que hace que mi corazón dé un vuelco, que cuando me sonríe y me guiña un ojo, se me ponga la carne de gallina. Que hace que titubee al hablar, que diga tonterías, cuando quiero decir otra cosa.
Y encima, ahora, mientras escribo esto, pienso, que tú, que sabes quien eres, o quizá lo sospeches, puedas llegar a leer esto, y ¡madre mía!, no sé qué puedas pensar.
Qué bonito volver a sentir todo esto. Que por un ratito de lunes, me alegres toda la semana. Que cada vez que cierro los ojos, veo tu cara de hombre-niño, que me sonríes, me coges de la mano, y me dices "guapa", de una manera que...
Gracias por estos momentos nuestros, solo nuestros, que quizá algún día... porqué no...
Gracias niño.
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No, señor@s, el amor no ha muerto. Y tampoco nuestra libertad de ser, de brillar, de expresar.
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