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domingo, 16 de marzo de 2014

Pidiendo un deseo a la luna llena.

Esta noche hay luna llena. Ha salido enorme y hermosa por el horizonte. Dicen que hay que pedirle un deseo.
Pues ahí va el mío.
   Pido que nos veamos tal y como somos. Seres hermosos y humanos, que a veces hemos cometido errores, pero que nos hemos perdonado, primero a nosotros mismos. Que se caiga de nuestros ojos la máscara hecha de miedos y prejuicios que nos impide amar y ser amados. Lo más grande y a la vez lo más sencillo del mundo.
   Que las oportunidades que nos hemos perdido y los sueños que hemos dejado atrás se puedan hacer realidad, porque así la magia no se irá de este planeta. Lo necesita. Nos hace falta pasión, ganas de cambiar las cosas para mejor.
   Deseo también que por fin nos demos cuenta de que nos merecemos lo mejor del mundo, ¿por qué no?. Que nos deshagamos de una vez de ese filtro que a veces hace que sólo veamos nuestros propios defectos. Porque muchas veces cuando estamos a un suspiro de conseguirlo, nos rendimos. ¡¡Maldito miedo!!
   Que hagamos caso a nuestra intuición, a nuestro corazón. Que nunca se equivoca. Nosotros mismos somos nuestros mejores amigos a la hora de decidir qué camino tomar.
   Dentro de mi corazón te veo como eres, y por eso te tengo tanto cariño. Porque eres. Ni más ni menos. Y creo, y he aprendido en mi vida, que así es como hay que vivir. Aunque a veces algunas personas no me crean, o incluso se puedan reír de ello. Me da igual. Porque yo veo magia, y me gusta que haya magia en lo cotidiano.
   ¿Y tú, que deseo le pides a la luna?

miércoles, 11 de abril de 2012

Primavera/Fix you

En el parque ha llegado por fín la primavera. Después de la tan ansiada lluvia, aparecen los primeros brotes de hojas en los árboles. La hierba está de un color verde brillante, y el aire limpio y fresco. En mis oídos susurran confidentes las canciones que más me gustan. Y en ese momento, Fix You (Arreglarte, más o menos, en inglés).

   Y en este punto del año, en que todo vuelve a florecer, a crecer, a renovarse, cuando en algunos instantes del día nos quedamos en la energía fea y oscura de las noticias cotidianas de recortes, paro, subidas de precios y demás injusticias, ¿quién nos "arregla"?, ¿quién nos hace una caricia sanadora?, ¿quién nos abraza?. En afortunadas ocasiones, encontramos una caricia, un abrazo, incluso un beso, que nos sana, nos reconstruye. Pero, si en nuestro pequeño momento de debilidad y tristeza no tenemos a mano alguien que nos conforte, o no somos los destinatarios de alguna bella canción, podemos quitarnos los zapatos, los calcetines, y pisar la verde y recién estrenada hierba, respirar hondo, abrazar un árbol, quitarnos los auriculares que a veces nos aislan de los demás, y escuchar la melodía de la naturaleza, que siempre nos dirá:

"Las luces te guiarán a casa
 y encenderán tus huesos.
 Y yo intentaré arreglarte."

"Lights will guide you home,
 and ignite your bones.
 And I will try to fix you."

miércoles, 19 de octubre de 2011

Ir de víctima...

Hay gente que se comporta como si los demás fuéramos culpables de su tormenta interior. Que, a través de su mirada implacable y sus gestos rencorosos, incluso violentos, aunque no físicamente, pretenden aligerar su carga emocional en algunos de nosotros. Como si quisieran descargar en nuestros cansados y cargados hombros su pesada mochila de vida sin vivir, o vivida sin argumento propio; una mochila llena de reproches, de culpa, o vete tú a saber qué.

  Y ante ese comportamiento, ¿qué hacer?. Pues yo he probado casi de todo: enfadarme, devolverles su carga, negar su existencia... No sé, muchas cosas.
   
   A la conclusión que he llegado es que hay que usar la Compasión, el Amor y la bendición hacia esos seres, para que despierten de una vez, y descubran que pueden cambiar sus vidas. Que, aunque se sientan fracasados o crean que se han equivocado de camino y no pueden virar su dirección, pueden cambiar. No es tarde en ningún momento del camino.
   
   Creo que estamos viviendo en una época extraordinaria. Un momento en el que transformar lo que no funciona en cualquier faceta de nuestra vida. Un momento en el que podemos ELEGIR VIVIR con quien amamos realmente. Un momento en el que los viejos sistemas (económico, político, social, etc.) están cayendo como piezas de dominó, unos derribando a otros. Y cada historia individual de "sacrificio", desamor, injusticia, soledad, etc., está comenzando a transformarse también, tengamos consciencia de ello o no.

Porque: ya está bien de sufrir, ya está bien de sostener mentiras de otros, de ser invisible en nuestro entorno. SEAMOS SOBERANOS DE NUESTRAS PROPIAS VIDAS.

No, señor@s, el amor no ha muerto. Y tampoco nuestra libertad de ser, de brillar, de expresar.

Buenas noches a todos:  Aquí estoy, escribiendo en mi blog, después de un tiempo. La inspiración, esta vez me ha visitado en forma de canció...