Breve reflexión antes de dormir.

Si las personas crueles hubieran sufrido en sus carnes y corazón la crueldad que yo he sufrido, creo que se les quitarían las ganas de volver a serlo nunca.
   Molestarse en conocer realmente a alguien, ponerse en el lugar de otro, lo que llamamos empatía, nos ahorraría mucho sufrimiento en el mundo. No estamos ya para sufrir más.
   Estamos para querernos, a nosotros mismos y a los demás. Estamos ya para darnos cariño y ternura unos a otros. Yo suelo expresarme con toda sinceridad y todo mi amor. Y mis palabras realmente dicen lo que siento por dentro. Veo a las personas como seres muy bonitos. Llámalo inocencia, ingenuidad, o bondad excesiva. Como  quieras.
Me produce un tremendo cansancio en el alma la crueldad, la soberbia y demás comportamientos parecidos.
   Por eso le doy tanta importancia al Amor, lo proclamo.
   Y lo que es más, me lo merezco, ¡qué porras!
   Vamos a querernos y dejarnos de mieditos, y demás tonterías! ¿no crees? El mundo está cansado de malos sentimientos.

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