Viajeros...

Cuando voy a trabajar , suelo transbordar en la Línea 8, que va al aeropuerto. Por tanto, es muy normal ver a gente con maletas que van o vienen de viaje.
   Hace poco estuve reflexionando sobre ello: ¿Dónde van? ¿viaje de negocios, o de placer?, ¿triste o alegre experiencia?. Desde luego, es un trayecto muy distinto al nuestro, rutinario traslado del trabajo a casa, de casa al trabajo, o la escuela, la universidad...
   A mí me encanta sentir esa variación de rutina, los preparativos del viaje, la lista para no olvidar nada (¡por Dios, el billete, el cargador del móvil, la documentación! Porque si se te olvida, por ejemplo, la ropa interior, siempre te la puedes comprar donde vayas...)
   Me gusta viajar, sobre todo en avión, la sensación del despegue, ir por encima de las nubes, viendo paisajes paralelos a los que vemos desde abajo. La sensación de humedad aplastante cuando llegas al aeropuerto de Palma (que es donde más frecuentemente viajo...), que se te riza hasta el alma.
   Y sobre todo, esa sensación de cambio, de quitarse por un momento la rutina, cambiar de hábitos y hasta de aires, ver todo desde otra perspectiva, y meditar acerca de cómo estamos viviendo nuestro camino.
   Puede que para otros lo de viajar sea precisamente su rutina, y se pasen las semanas de aeropuerto en aeropuerto, con las maletas en la mano, y puede que también ellos deseen estar en nuestra piel.
   Otros muchos viajan con la imaginación, con un billete de ojos cerrados y sonrisa en los labios. Viajes de encuentros amorosos, de conocer lugares lejanos y deseados, o de regresar, si ya se ha ido alguna vez.
   Viajes que comienzan con un aroma, una melodía, un recuerdo, una foto...
 Sean como sean, los viajes siempre me han gustado. ¿Y a tí?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Soy mujer. Soy YO MISMA

Reflexión de hoy...

¡Bienvenido septiembre! Nuevo curso... Con ilusión y ganas